[Entrada 126]
Junts?
Se sol argumentar que els països grans tenen un potencial major, tenen millors possibilitats de prosperar, però la història ens presenta un clar contraexemple, un exemple que diu tot el contrari. Al voltant del segle XV la Xina era un estat unificat i poderós, capdavanter mondial en ciència, tecnologia i navegació marítima. Mentrestant l'endarrerida Europa rebia a través del món islàmic el progrés científic i tecnològic d'orient. I també a través d'ells recuperava el que quedava de la seva pròpia cultura, un saber que provenia de babilonis i altres pobles del Creixent Fèrtil, i també d'egipcis, grecs i romans. Xina semblava tenir un avantatge insuperable. En canvi entre 1492 i 1914 el 88% del territori del món (inclòs el de Xina) va dependre en algun moment d'algun dels estats europeus, ja fos en forma de colònia o d'alguna altra forma d'explotació comercial i de submissió cultural. Europa va occidentalitzar el món.
El text que presento al final del post (en versió castellana) correspon a una part de l'epíleg del llibre de Jared Diamond: Guns, Germs, and Steel: The Fates of Human Societies (Armes, gèrmens i acer: Els destins de les societats humanes) escrit el 1997 i que va guanyar del premi el Premi Pulitzer l'any següent. El llibre analitza el progrés de la civilització des del seu origen intentant trobar la resposta a una pregunta aparentment senzilla: Per què Pizarro va conquerir l'Imperi Inca vencent Atahualpa a Cajamarca i no van ser els inques qui van conquerir el regne de Castella?
Al fragment adjunt es donen les claus del triomf d'Europa al món, front d'altres possibles estats candidats a fer-se'n els amos. L'autor argumenta que el principal avantatge d'Europa va ser la seva balcanització, el fet d'estar formada per petits estats que competien uns amb els altres, on hi havia diversitat política. Aquests estats europeus van haver de progressar força més i més de pressa que altres més grans que havien estat tecnològicament més avançats.
Sens dubte aquests arguments que demostren que no sempre pertànyer a un gran estat és avantatjós, que una diversitat d'estats competint entre ells és a al llarga una millor opció, alimenten d'una banda l'euro-escepticisme, i de l'altre l'independentisme de les diverses regions espanyoles i europees que aspiren esdevenir estats independents amb o sense Unió Europea. Val la pena no oblidar que la Unió Europea va ser concebuda als EUA precisament perquè tanta diversitat se'ls feia indominable... També per això, però no només per això, el projecte de TTIP (supersecret) fa molta, però molta, por.
Una abraçada.

¿Juntos?
Se suele argumentar que los países grandes tienen un potencial mayor, tienen mejores posibilidades de prosperar, pero la historia nos presenta un claro contra-ejemplo, un ejemplo que dice todo lo contrario. Alrededor del siglo XV China era un estado unificado y poderoso, líder mundial ciencia, tecnología y navegación marítima. Mientras la atrasada Europa recibía a través del mundo islámico el progreso científico y tecnológico de oriente. Y también a través de ellos recuperaba lo que quedaba de su propia cultura, un saber que provenía de babilonios y otros pueblos del Creciente Fértil, y también de egipcios, griegos y romanos. China parecía tener una ventaja insuperable. En cambio entre 1492 y 1914 el 88% del territorio del mundo (incluido el de China) dependió en algún momento de alguno de los estados europeos, ya fuera en forma de colonia o de alguna otra forma de explotación comercial y de sometimiento cultural. Europa occidentalizó el mundo.
El texto que presento al final del post (en versión castellana) corresponde a una parte del epílogo del libro de Jared Diamond: Jared Diamond: Guns, Germs, and Steel: The Fates of Human Societies (Armas, gérmenes y acero: La sociedad humana y sus destinos) escrito en 1997 y que ganó el premio el premio Pulitzer al año siguiente. El libro analiza el progreso de la civilización desde su origen intentando encontrar la respuesta a una pregunta aparentemente sencilla: ¿Por qué Pizarro conquistó el Imperio Inca venciendo a Atahualpa en Cajamarca y no fueron los incas quienes conquistaron el reino de Castilla?
En el fragmento adjunto se dan las claves del triunfo de Europa en el mundo, frente a otros posibles estados candidatos a hacerse los dueños de él. El autor argumenta que la principal ventaja de Europa fue su balcanización, el hecho de estar formada por pequeños estados que competían unos con otros, donde había diversidad política. Esos estados europeos tuvieron que progresar bastante más y más deprisa que otros mayores que habían sido tecnológicamente más avanzados.
Sin duda esos argumentos que demuestran que no siempre pertenecer a un gran estado es ventajoso, que una diversidad de estados compitiendo entre ellos es el larga una mejor opción, alimentan por una parte el euro-escepticismo, y por la otra el independentismo de las diversas regiones españolas y europeas que aspiran convertirse en estados independientes con o sin Unión Europea. Vale la pena recordar que la Unión Europea fue concebida en EEUU precisamente porque tanta diversidad se les hacía indominable... También por eso, però no solo por eso, el proyecto de TTIP (supersecreto) da mucho, pero mucho, miedo.
Un abrazo.
Jared Diamond; Armas, gérmenes y acero: La sociedad humana y sus destinos. Madrid 2007
Epílogo
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Una segunda extensión será a escalas geográficas menores y escalas temporales más breves que las de este libro. Por ejemplo, la siguiente pregunta obvia se les ha ocurrido ya probablemente a los lectores: ¿por qué, dentro de Eurasia, fueron las sociedades europeas, y no las del Creciente Fértil, China o India, las que colonizaron América y Australia, tomaron la delantera en cuanto a tecnología y llegaron a ser política y económicamente dominantes en el mundo moderno? Un historiador que hubiera vivido en cualquier época entre 8500 a.C. y 1450, y que hubiera intentado predecir entonces las trayectorias históricas futuras, habría afirmado sin duda que la dominación final de Europa era el resultado menos probable, porque Europa fue la más atrasada de estas tres regiones del Viejo Mundo durante la mayor parte de esos 10.000 años. Desde 8500 a.C. hasta el auge de Grecia, y después de Italia, a partir de 500 a.C., casi todas las grandes invenciones de Eurasia occidental —la domesticación de animales, la aclimatación de plantas, la escritura, la metalurgia, la rueda, los estados, etc.— surgieron en el Creciente Fértil o cerca de esta región. Hasta la proliferación de los molinos de agua a partir de 900, la Europa situada al oeste o al norte de los Alpes no aportó nada de especial relevancia a la tecnología o la civilización del Viejo Mundo; por el contrario, fue receptora de avances procedentes del Mediterráneo oriental, el Creciente Fértil y China. Incluso desde 1000 hasta 1450, la corriente de ciencia y tecnología se dirigió de forma predominante hacia Europa a partir de las sociedades islámicas que se extendían desde India hasta el norte de África, y no a la inversa. Durante esos mismos siglos, China estuvo a la cabeza del mundo en tecnología, tras haber emprendido la producción de alimentos muy poco después que el Creciente Fértil.
¿Por qué, pues, el Creciente Fértil y China perdieron finalmente su enorme delantera de miles de años sobre una Europa que partió mucho después? Se pueden señalar, desde luego, los factores inmediatos que explican el ascenso de Europa: el desarrollo de una clase mercantil, el capitalismo y la protección de los inventos mediante patentes, el no haber desarrollado déspotas absolutos e impuestos aplastantes, y su tradición greco-judeo-cristiana de investigación empírica y crítica. Con todo, a pesar de tales causas inmediatas, debemos formular la pregunta de la causa última: ¿por qué estos factores inmediatos también surgieron en Europa, y no en China o el Creciente Fértil?
En lo que al Creciente Fértil se refiere, la respuesta es clara. Una vez perdida la ventaja de salida de la que había disfrutado gracias a la concentración localmente accesible de plantas silvestres y de animales domesticables, el Creciente Fértil no poseía ninguna ventaja geográfica de peso. La desaparición de esa ventaja de salida puede analizarse en detalle, del mismo modo que el desplazamiento hacia el oeste de los imperios poderosos. Después del nacimiento de los estados del Creciente Fértil en el cuarto milenio a.C., el centro del poder permaneció inicialmente en el Creciente Fértil, rotando entre imperios como los de Babilonia, los hititas, Asiria y Persia. Con la conquista griega de todas las sociedades avanzadas desde Grecia hasta India bajo Alejandro Magno a finales del siglo IV a.C., el poder efectuó finalmente su primer desplazamiento irrevocablemente hacia el oeste. Se desplazó más al oeste con la conquista de Grecia por Roma en el siglo II a.C., y después de la caída del Imperio romano se movió finalmente de nuevo, hacia Europa occidental y septentrional.
El principal factor en estos desplazamientos se hace evidente en cuanto se compara el Creciente Fértil moderno con las descripciones antiguas de la región. Hoy en día, las expresiones «Creciente Fértil» y «líder mundial de la producción de alimentos» son absurdas. Grandes zonas del antiguo Creciente Fértil son ahora desierto, semidesierto o estepa, o terreno intensamente erosionado o salinizado, inútil para la agricultura. La efímera riqueza actual de algunas naciones de la región, basada en el solo recurso no renovable del petróleo, oculta la antigua y profunda pobreza de la región y su dificultad para alimentarse.
En la antigüedad, sin embargo, gran parte del Creciente Fértil y de la región del Mediterráneo oriental, incluida Grecia, estaba cubierta de bosques. La transformación de la región de bosques fértiles a maleza erosionada o desierto ha sido aclarada por paleobotánicos y arqueólogos. Sus bosques fueron talados para la agricultura, o cortados para obtener madera para la construcción, o quemados en forma de leña o para fabricar yeso. Debido a las bajas precipitaciones, y por tanto a la baja productividad primaria (proporcional a la precipitación), el rebrote de la vegetación no pudo seguir el ritmo de su destrucción, especialmente ante el exceso de pastoreo de las abundantes cabras. Una vez eliminada la cubierta de árboles y hierba, la erosión avanzó y los valles se encenagaron, mientras la agricultura de regadío en un medio con bajo nivel de precipitaciones condujo a la acumulación de sal. Estos procesos, que comenzaron en el Neolítico, han continuado hasta la época moderna. Por ejemplo, los últimos bosques cercanos a la antigua capital nabatea de Petra, en la moderna Jordania, fueron talados por los turcos otomanos durante la construcción del ferrocarril de Hejaz, poco antes de la primera guerra mundial.
Así pues, las sociedades del Creciente Fértil y el Mediterráneo oriental tuvieron la desgracia de surgir en un medio ecológicamente frágil. Cometieron suicidio ecológico al destruir su base de recursos. El poder se desplazó hacia el oeste a medida que la sociedad del Mediterráneo oriental, a su vez, se debilitaba, a partir de las sociedades más antiguas, las del este (el Creciente Fértil). Europa septentrional y occidental evitaron esta suerte, no porque sus habitantes fuesen más inteligentes sino porque tuvieron la buena suerte de vivir en un entorno mucho más sólido, con un nivel de precipitaciones muy superior, en el que la vegetación vuelve a crecer rápidamente. Gran parte de Europa septentrional y occidental puede seguir albergando una agricultura intensiva y productiva en nuestros días, 7.000 años después de la llegada de la producción de alimentos. En realidad, Europa recibió sus cultivos, animales domésticos, tecnologías y sistemas de escritura del Creciente Fértil, que después se autoeliminó gradualmente como centro principal de poder e innovación.
Así fue como el Creciente Fértil perdió su temprana y enorme ventaja de salida sobre Europa. ¿Por qué China también perdió su ventaja? Su retraso es sorprendente en un principio, porque China disfrutaba de indudables ventajas: un nacimiento de la producción de alimentos tan temprano como en el Creciente Fértil; diversidad ecológica desde China septentrional hasta la meridional y desde el litoral hasta las altas montañas de la meseta tibetana, que dio origen a una diversidad de cultivos, animales y tecnología; una superficie extensa y productiva, que alimentaba a la población humana regional más numerosa del mundo; y un medio menos seco o ecológicamente frágil que el del Creciente Fértil, que permite aún a China albergar una agricultura intensiva y productiva después de casi 10.000 años, aunque sus problemas ambientales vayan en aumento hoy en día y sean más graves que los de Europa occidental.
Estas ventajas generales y esta ventaja de salida permitieron que la China medieval se pusiese a la cabeza del mundo en tecnología. La larga lista de sus grandes primicias tecnológicas incluye el hierro fundido, la brújula, la pólvora, el papel, la imprenta y muchas otras a las que ya nos hemos referido. También estuvo a la cabeza del mundo en poder político, navegación y dominio de los mares. A comienzos del siglo XV envió flotas en busca de tesoros, formadas cada una por cientos de embarcaciones que podían superar los 100 m de eslora y con unas tripulaciones totales de hasta 28.000 hombres, cruzando el océano Índico, hasta las costas orientales de África, décadas antes de que las tres minúsculas carabelas de Colón cruzasen el estrecho océano Atlántico para llegar a las costas orientales de América. ¿Por qué las embarcaciones chinas no bordearon África por el cabo más meridional del continente, continuando hacia el oeste para colonizar Europa, antes de que las tres enclenques embarcaciones de Vasco da Gama bordearan el cabo de Buena Esperanza rumbo al este y dieran comienzo a la colonización de Asia oriental por Europa? ¿Por qué los barcos chinos no cruzaron el Pacífico para colonizar las costas occidentales de América? ¿Por qué, en una palabra, China perdió su ventaja tecnológica frente a la antes tan atrasada Europa?
El fin de las flotas chinas buscadoras de tesoros nos ofrece una pista. Siete de aquellas flotas zarparon de China entre 1405 y 1433. A partir de este último año fueron suspendidas como consecuencia de una aberración típica de la política local que pudo suceder en cualquier lugar del mundo: una lucha por el poder entre dos facciones de la corte china (los eunucos y sus oponentes). La primera facción había sido identificada con el envío y capitaneo de las flotas. De ahí que cuando la segunda facción se impuso en una lucha por el poder, dejó de enviar flotas, desmanteló finalmente los astilleros y prohibió la navegación de altura. Este episodio nos recuerda la legislación que estranguló el desarrollo del alumbrado eléctrico público en Londres en el decenio de 1880, el aislacionismo de Estados Unidos entre la primera y la segunda guerras mundiales y distintos pasos atrás en distintos países, todo ello motivado por cuestiones políticas locales. Pero en China hubo una diferencia, porque toda la región estaba unificada políticamente. Una sola decisión detuvo las flotas en toda China. Aquella decisión temporal se hizo irreversible, porque no quedaron astilleros para producir barcos que demostrasen la insensatez de aquella decisión temporal, y para actuar como núcleo de la reconstrucción de otros astilleros.
Comparemos ahora estos hechos de China con lo que sucedió cuando las flotas de exploración comenzaron a navegar desde la Europa políticamente fragmentada. Cristóbal Colón, italiano de nacimiento, cambió su lealtad hacia el duque de Anjou en Francia, y después hacia el rey de Portugal. Cuando éste rechazó su petición de naves para emprender la exploración rumbo al oeste, Colón recurrió al duque de Medina-Sidonia, quien también la rechazó, y después al conde de Medinaceli, quien hizo otro tanto, y finalmente al rey y la reina de España, que rechazaron la primera petición de Colón pero finalmente aceptaron su nuevo requerimiento. Si Europa hubiera estado unida bajo cualquiera de los tres primeros gobernantes, la colonización de América podría no haber visto la luz todavía.
De hecho, precisamente porque Europa estaba fragmentada, Colón triunfó en su quinto intento de convencer a uno de los cientos de príncipes de Europa para que le patrocinara. Una vez que España hubo iniciado de este modo la colonización europea de América, otros estados europeos vieron que la riqueza fluía hacia España, y fueron seis los que se apuntaron a la colonización de América. La historia se repitió en el caso del cañón, la luz eléctrica, la imprenta, las pequeñas armas de fuego e innumerables innovaciones de Europa: todas ellas encontraron al principio indiferencia u oposición en algunas partes de Europa por razones idiosincrásicas, pero una vez adoptadas en una zona, se difundieron finalmente al resto de Europa.
Las consecuencias de la falta de unidad de Europa presentan un marcado contraste con las de la unidad de China. La corte china decidía de vez en cuando poner fin a otras actividades, además de a la navegación ultramarina: abandonó el desarrollo de una compleja máquina de hilar propulsada por agua, retrocedió cuando estaba al borde de una revolución industrial en el siglo XIV, demolió o prácticamente abolió los relojes mecánicos después de estar a la cabeza del mundo en fabricación de relojes, y abandonó los ingenios mecánicos y la tecnología en general a partir de finales del siglo XV. Estos efectos potencialmente perjudiciales de la unidad han estallado de nuevo en la China moderna, especialmente durante la locura de la Revolución Cultural de los decenios de 1960 y 1970, cuando una decisión de uno o unos cuantos dirigentes cerraron todos los sistemas escolares del país durante cinco años.
La frecuente unidad de China y la permanente desunión de Europa tienen una larga historia. Las zonas más productivas de la China moderna se unieron políticamente por primera vez en 221 a.C., y así han permanecido durante la mayor parte del tiempo transcurrido desde esa fecha. China sólo ha tenido un sistema de escritura desde el comienzo, una sola lengua dominante durante mucho tiempo, y una considerable unidad cultural durante dos mil años. En cambio, Europa nunca ha estado ni remotamente cerca de la unificación política: estaba aún escindida en 1.000 pequeños estados independientes en el siglo XIV, en 500 pequeños estados en 1500, llegó a un mínimo de 25 estados en el decenio de 1980, y a partir de ese momento su número aumentó de nuevo, hasta casi 40 en el momento de escribir esta frase. Europa tienen aún 45 lenguas, cada una de ellas con su propio alfabeto modificado, y una diversidad cultural mayor aún. Las discrepancias que continúan frustrando hoy en día incluso los modestos intentos de unificación europea a través de la Unión Europea (UE) son sintomáticos del arraigado compromiso de Europa con la desunión.
De ahí que el verdadero problema para comprender la pérdida de preeminencia política y tecnológica de China ante Europa radique en comprender la unidad crónica de China y la desunión crónica de Europa. La respuesta nos la sugieren de nuevo los mapas. El litoral de Europa es sumamente recortado, con cinco grandes penínsulas que se acercan a las islas en su aislamiento, y todas las cuales desarrollaron lenguas, grupos étnicos y gobiernos independientes: Grecia, Italia, la península Ibérica, Dinamarca y Noruega/Suecia. El litoral de China es mucho más uniforme, y sólo la cercana península de Corea alcanzó una importancia independiente. Europa tiene dos islas (Gran Bretaña e Irlanda) suficientemente grandes como para afirmar su independencia política y mantener sus propias lenguas y etnicidades, y una de ellas (Gran Bretaña) bastante grande y cercana como para convertirse en una gran potencia europea independiente. Pero la superficie de las dos islas más grandes de China, Taiwán y Hainán, no representa en cada caso ni la mitad de la superficie de Irlanda; ni hubo una gran potencia independiente hasta la aparición de Taiwán en las últimas décadas; y el aislamiento geográfico de Japón hizo que este país estuviera más aislado políticamente del resto del continente asiático que Gran Bretaña de la Europa continental. Europa está dividida en unidades lingüísticas, étnicas y políticas independientes por altas montañas (los Alpes, los Pirineos, los Cárpatos y los montes escandinavos), mientras que las montañas de China al este de la meseta tibetana son barreras mucho menos formidables.
El núcleo de China está unido de este a oeste por dos largos sistemas fluviales navegables situados en ricos valles aluviales (los ríos Yangtsé y Amarillo), y está unido al norte y al sur por conexiones relativamente fáciles entre estos dos sistemas fluviales (vinculados finalmente por canales). En consecuencia, China estuvo dominada desde muy pronto por dos grandes zonas geográficas centrales de alta productividad, sólo separadas débilmente entre sí y finalmente fusionadas en un solo centro. Los dos ríos más importantes de Europa, el Rin y el Danubio, son más pequeños y conectan una superficie mucho menor de Europa. A diferencia de China, Europa tiene muchas zonas centrales pequeñas y dispersas, ninguna bastante grande como para dominar a las demás durante mucho tiempo, y cada una de ellas centro de estados crónicamente independientes.
Una vez unificada finalmente China, en 221 a.C., ningún otro Estado independiente tuvo nunca la oportunidad de surgir y perdurar durante mucho tiempo en China. Aunque los períodos de desunión reaparecieron en varias ocasiones después de 221 a.C., siempre acabaron en la reunificación. La unificación de Europa, en cambio, ha resistido los intentos de conquistadores tan resueltos como Carlomagno, Napoleón y Hitler; ni siquiera el Imperio romano en su apogeo llegó a controlar más de la mitad de la superficie europea.
Así pues, la conexión geográfica y unas barreras internas sólo modestas dieron a China una ventaja inicial. China septentrional, China meridional, el litoral y el interior aportaron diferentes cultivos, ganado, tecnologías y rasgos culturales a la China finalmente unificada. Por ejemplo, el cultivo del mijo, la tecnología del bronce y la escritura nacieron en China septentrional, mientras que el cultivo de arroz y la tecnología de la fundición del hierro surgieron en China meridional. Durante gran parte de este libro hemos hecho hincapié en la difusión de la tecnología que tiene lugar en ausencia de grandes obstáculos. Pero la conexión de China se convirtió finalmente en desventaja, porque la decisión de un déspota podía, y así sucedió reiteradamente, detener la innovación. En cambio, la balcanización geográfica de Europa tuvo como resultado decenas o cientos de pequeños estados y centros de innovación independientes y competidores. Si un Estado no continuaba con una innovación concreta, otro lo hacía, obligando a los estados vecinos a hacer lo mismo o a ser conquistados, o a quedar rezagados económicamente. Las barreras de Europa fueron suficientes para impedir la unificación política, pero insuficientes para poner fin a la difusión de tecnologías e ideas. Nunca ha habido un déspota que haya podido cerrar el grifo para toda Europa, como sucedía en China.
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[Entrada 125]
Sí que es pot
Sens dubte la història ens demostra que des de fa uns 8.000 anys, des dels origens de la civilització, la població civilitzada ha estat governada en general per una petita part de la població, una elit de gent rica ben organitzada, que només s'ha preocupat de mantenir els seus privilegis, les seves riqueses, i satisfer la seva cobdícia. Elit que s'ha autoanomenat aristocràcia (els millors), patricis (els pares), noblesa (els distingits), etc. i que que no han estat ni són més que una oligarquia, un grup reduït de persones.
Em direu que això ha canviat, que la revolució francesa va acabar amb el govern de les nobleses, que els estats actuals s'ocupen de la redistribució de la riquesa, que les democràcies parlamentàries garanteixen la igualtat davant la llei... Tot plegat és més aparent que real. Dos exemples ens ho fan evident. La democràcia real seria que qualsevol ciutadà només pels seus mèrits pogués arribar a la cúspide del poder, però no és així, per exemple per arribar a president dels EUA cal tenir una fortuna al darrera com posat de manifest en Donald Trump, en un país on només es pot triar entre Demòcrates, que no passen de ser el centre i Republicans, la dreta més casposa. McCathy va acabar d'afeblir les poques esquerres que hi ha hagut en aquell estat.
D'altra banda, les bosses de misèria cada dia més freqüents en totes les democràcies occidentals i la recent posada a la llum dels papers de Panamà ens demostren que la funció de redistribuir la riquesa de les democràcies occidentals no funciona, ni hi ha cap interés en que ho faci.
Malgrat que molts s'esforcin a negar-ho, la oligarquia existeix, ostenta el poder i és qui decideix que cal fer en cada moment. No els cal reunir-se, tot i que tenen els seus punts de trobada, com el fòrum de Davos, el G8 o el G20, funcionen com totes les màfies, a base de cadenes de favors, de codis no escrits i de patronatges i apadrinaments. No els cal cap "capo" en tenen prou amb una única norma, recolzar-se mútuament en l'enriquiment, en satisfer la seva cobdícia.
La nostra única força és la unió. La plebs romana, per posar un exemple, només va aconseguir reformar la República de la Roma antiga, amb l'amenaça d'abandonar aquella ciutat-estat. Per això, un dels principals esforços d'aquesta oligarquia és impedir que formem una esquerra forta com la Segona República Espanyola, que van haver corregir amb una guerra civil i un feixisme del qual encara avui en patim les seqüeles. Un exemple actual del que vull dir el tenim ara al nostre estat amb la maniobra de Ciutadans (C's) per impedir que es pugui formar un govern d'esquerres a l'estil del de Portugal.
Em sembla més que evident que només aconseguirem acabar amb la nostra situació de clara desavantatge social, de flagrant injustícia i abús per part d'aquestes oligarquies (que difícilment han superat ni superen el 10% de la població) el dia que siguem capaços d'entendre que el que ens cal per sobre de tot és la unió. Les nostres divergències i individualismes juguen en contra nostra, ens afebleixen i els donen un fort avantatge als oligarques.
La majoria som gent humil, amb pocs recursos, que treballem per compte d'altres o que tot i ser propietaris d'uns pocs mitjans de producció estem supeditats a un mercat que controlen grans companyies i grups financer que estan controlats per la oligarquia. En una paraula, som proletaris. Com ja deia el Manifest comunista de Karl Marx i Friedrich Engels al 1848, el meu crit és: Proletarier aller Länder, vereinigt euch! (Proletaris del món, uniu-vos!). Però aquest lema va perdre tota la seva força quan el primer estat que l'ostentava, la URSS, va adoptar formes totalitàries i oligàrquiques. Ara el lema que sembla tenir força és aquest "Sí que es pot!" que criden els qui volen canviar les coses de cara a un món més equitatiu. Un lema que sembla cridar-nos a una nova unió del proletariat per fer front a totes les formes d'oligarquia conegudes i les que encara estan per descobrir, recuperant l'autèntica democràcia i la justícia social. Tot i que moltes vegades em costa de creure als qui el defensen, entenc que si volem vèncer-los no tenim més camí que unir-nos perquè som la majoria, més del 90% de la població, i units tenim les de véncer. Malauradament ara ja no ens queda el recurs d'anar-nos-en que tenia en el seu moment la plebs romana, només ens queda el d'unir-nos i fer-los front.
Només em queda aclarir que no he votat mai a Podemos ni a cap de les seves coalicions, tot i que no descarto fer-ho quan em sembli oportú.
Una abraçada.

Sí se puede
Sin duda la historia nos demuestra que desde hace unos 8.000 años, desde los orígenes de la civilización, la población civilizada ha sido gobernada en general por una pequeña parte de la población, una élite de gente rica bien organizada, que sólo se ha preocupado de mantener sus privilegios, sus riquezas, y satisfacer su codicia. Élite que se ha autodenominado aristocracia (los mejores), patricios (los padres), nobleza (los distinguidos), etc. y que no han sido ni son más que una oligarquía, un grupo reducido de personas.
Me diréis que esto ha cambiado, que la revolución francesa acabó con el gobierno de las noblezas, que los estados actuales se ocupan de la redistribución de la riqueza, que las democracias parlamentarias garantizan la igualdad ante la ley... Todo eso es más aparente que real. Dos ejemplos nos lo ponen en evidencia. La democracia real sería que cualquier ciudadano sólo por sus méritos pudiera llegar a la cúspide del poder, pero no es así, por ejemplo para llegar a presidente de EEUU es necesario tener una fortuna detrás como puesto de manifiesto en Donald Trump, en un país donde sólo se puede elegir entre Demócratas, que no pasan de ser el centro y Republicanos, la derecha más casposa. McCathy acabó de debilitar las pocas izquierdas que ha habido en aquel estado.
Por otra parte, las bolsas de miseria cada día más frecuentes en todas las democracias occidentales y la reciente puesta a la luz de los papeles de Panamá nos demuestran que la función de redistribuir la riqueza de las democracias occidentales no funciona, ni hay ningún interés en que funcione.
A pesar de que muchos se esfuercen en negarlo, la oligarquía existe, ostenta el poder y es quien decide que hay que hacer en cada momento. No necesitan reunirse, aunque tienen sus puntos de encuentro, como el foro de Davos, el G8 o el G20, funcionan como todas las mafias, a base de cadenas de favores, de códigos no escritos y de patronajes y apadrinamientos. No necesitan ningún "capo" les basta con una única norma, apoyarse mutuamente en el enriquecimiento, en satisfacer su codicia.
Nuestra única fuerza es la unión. La plebe romana, por poner un ejemplo, sólo consiguió reformar la República de la Roma antigua, con la amenaza de abandonar aquella ciudad-estado. Por ello, uno de los principales esfuerzos de esta oligarquía es impedir que formemos una izquierda fuerte como pasó en la Segunda República Española, que tuvieron que corregir con una guerra civil y un fascismo del cual aún hoy sufrimos sus secuelas. Un ejemplo actual de lo que quiero decir lo tenemos ahora en nuestro estado con la maniobra de Ciudadanos (C 's) para impedir que se pueda formar un gobierno de izquierdas al estilo del de Portugal.
Me parece más que evidente que sólo conseguiremos acabar con nuestra situación de clara desventaja social, de flagrante injusticia y abuso por parte de esas oligarquías (que difícilmente han superado ni superan el 10% de la población) el día que seamos capaces de entender que lo que necesitamos por encima de todo es la unión. Nuestras divergencias y individualismos juegan en contra nuestra, nos debilitan y les dan una gran ventaja a los oligarcas.
La mayoría somos gente humilde, con pocos recursos, que trabajamos por cuenta de otros o que siendo propietarios de unos pocos medios de producción estamos supeditados a un mercado que controlan grandes compañías y grupos financiero que están controlados por la oligarquía. En una palabra, somos proletarios. Como ya decía el Manifiesto comunista de Karl Marx y Friedrich Engels en 1848, mi grito es: Proletarier aller Länder, vereinigt euch! (¡Proletarios del mundo, uníos!). Pero este lema perdió toda su fuerza cuando el primer estado que lo ostentaba, la URSS, adoptó formas totalitarias y oligárquicas. Ahora el lema que parece tener fuerza es ese "¡Sí se puede!" que gritan los que quieren cambiar las cosas para lograr a un mundo más equitativo. Un lema que parece llamar a una nueva unión del proletariado para hacer frente a todas las formas de oligarquía conocidas y las que aún están por descubrir, recuperando la auténtica democracia y la justicia social. Aunque muchas veces me cuesta creer a quienes lo defienden, entiendo que si queremos vencerlos no tenemos más camino que unirnos porque somos la mayoría, más del 90% de la población, y unidos tenemos las de vencer. Desgraciadamente ahora ya no nos queda el recurso de irnos que tenía en su momento la plebe romana, sólo nos queda el de unirnos y hacerles frente.
Sólo me queda aclarar que no he votado nunca a Podemos ni a ninguna de sus coaliciones, aunque no descarto hacerlo cuando me parezca oportuno.
Un abrazo.
[Entrada 124]
Ni-ni
L'altre dia van entrar a robar a casa d'una amiga meva. Va marxar de cap de setmana fora i quan va arribar a casa, el diumenge, es va trobar tot el pis remenat, tots els armaris buits, tota la roba i altres pertinences per terra... Però la porta d'entrada, una porta blindada que li havia costat una pasta, estava intacta. Havien entrat i sortit per una petita finestra que dóna a un celobert. Accedir-hi des de l'escala de veïns no és fàcil. D'una banda perquè viu en un 6è pis i de l'altre, perquè la separació que hi ha d'una finestra a l'altra requereix certa habilitat i una preparació física que no solen tenir els més grans.
Els Mossos li van explicar que era obvi que era gent jove i organitzada. També li vam assegurar que l'havien d'haver estat vigilant per saber que seria fora tot el cap de setmana, perquè havien actuat amb molta tranquil·litat. També li van explicar que actualment hi ha bandes de joves d'aquells que en diem ni-ni que es dediquen robar pisos. Aquests joves abans vivien dels seus pares, però com que actualment els pares no els poden mantenir perquè o bé estan a l'atur o si treballen tenen uns sous bastante precarios, han de fer alguna cosa per subsistir. Així que fan un o dos robatoris en domicilis particulars al mes. Segons sembla només solen interessr-se per diners, joies i tecnologia, tot i que la a meva amiga li van robar coses tan curioses com una ampolla de colònia acabada de comprar.
El fenomen ni-ni és ben conegut en el meu país. Els joves ni-ni són joves inactius, és a dir, que no treballen ni segueixen cap tipus de formació. El terme ni-ni s'assimila a l'acrònim anglès NEET (Not in Education, Employment, or Training). Tot i que es situa el seu origen als anys noranta, conec casos al món rural d'aquest país anteriors en aquestes dates. Les raons que es donen per justificar-ho són diverses entre les que destaquen el fracàs escolar, les condicions laborals precàries, i la manca d'esperança envers el futur. Fa uns onze anys hi va haver a Europa tot un seguit de forts disturbis relacionats amb aquesta falta d'esperança en alguns barris marginals de grans ciutats. Las forces policials d'aquells estats van acabar aixafant-los, però està clar que el problema ha seguit viu. Actualment hi ha veus que també hi associen l'èxit d'Estat Islàmic al món occidental en aquesta mena de fenòmens que produeixen la marginalitat, la pobresa, la insatisfacció, la segregació... I tantes altres xacres socials.
No parlaré d'aquest cadàver polític, cada dia és més evident, en que s'ha convertit la Unió Europea que es va iniciar amb el fracàs de l'intent de constitució de l'any 2003 i s'ha fet tan evident amb la crisi dels refugiats de la guerra de Síria. El que importa en aquest cas són les poques esperances que està donant el panorama socioeconòmic actual, cosa que és un mal general a tot Occident, i està duent a una part de la joventut, sobretot a la més preparada, a emigrar, i als altres a buscar alternatives malgrat que sigui al marge o fora de la llei. No és, doncs, d'estranyar que els més rebels, els mustangs, es busquin la manera d'acabar amb aquest desastre sigui com sigui.
No pretenc justificar-los i encara menys donar-los suport, res més lluny de la meva intenció. Només intento trobar causes, trobar quines són les realitats que estan donant peu en aquests fenòmens socials. Afrontar els problemes i eradicar-los només es fa des de les causes reals. Tampoc dic que no s'hagi d'afrontar la seva violència amb violència, vull dir amb policia, exercit i altres forces de l'Estat, però no confonguem les coses. Internet no és més que un medi, no la causa. Les bandes de delinqüents i els grups d'acció armada només en són la conseqüència no la causa, en canvi em sembla ben evident que la galta de justícia social, que du a la marginalitat, a la pobresa, etc. sí que està darrera de tot això. Així com acabar amb ETA no ha acabat amb el problema dels nacionalismes a l'estat espanyol, afrontar policialment aquestes delinqüències i aquestes lluites armades no acabarà amb les causes que les produeixen. Les forces policials dels estats poden acabar amb un o diversos grups, poden acabar amb una o diverses bandes i també amb una guerra en concret, però mentre perdurin les causes sempre acabaran sorgint nous grups i noves bandes, és a dir, perduraran els conflictes.
Una abraçada.

Nini
El otro día entraron a robar en casa de una amiga mía. Se estuvo fuera de fin de semana y cuando llegó a casa, el domingo, se encontró el piso completamente revuelto, los armarios vacíos, la ropa y demás pertenencias por el suelo... Pero la puerta de entrada, una puerta blindada que le havia costado una pasta, estaba intacta. Habían entrado y salido por una pequeña ventana que da a un patio de luces. Acceder a ella desde la escalera de vecinos no es fácil. Por un lado porque vive en un 6º piso y del otro, porque la separación que hay de una ventana a la otra requiere cierta habilidad y una preparación física que no suelen tener la gente mayor.
Los Mossos (la policía de Cataluña) le explicaron que era obvio que era gente joven y organizada. También le aseguraron que la debían haber estado vigilando para saber que estaría fuera todo el fin de semana, porque habían actuado con mucha tranquilidad. También le explicaron que actualmente hay bandas de jóvenes de aquellos que llamamos nini que se dedican robar pisos. Esos jóvenes antes vivían de sus padres, pero como actualmente los padres no los pueden mantener porque o bien están en paro o si trabajan tienen unos sueldos bastante precarios, tienen que hacer algo para subsistir. Así que roban roban una o dos veces al mes domicilios particulares. Según parece sólo se suelen interesar por dinero, joyas y tecnología, aunque a mi amiga le robaron cosas tan curiosas como una botella de colonia recién comprada.
El fenómeno nini es bien conocido en mi país. Los jóvenes nini son jóvenes inactivos, es decir, que no trabajan ni siguen ningún tipo de formación. El término nini se asimila al acrónimo inglés NEET (Not in Education, Employment, or Training). Aunque se sitúa su origen en los años noventa, conozco casos en el mundo rural de este país anteriores esas fechas. Las razones que se dan para justificarlo son diversas entre las que destacan el fracaso escolar, las condiciones laborales precarias, y la falta de esperanza hacia el futuro. Hará unos once años que hubo en Europa una serie de serios disturbios relacionados con esa falta de esperanza en algunos barrios marginales de grandes ciudades. Las fuerzas policiales de aquellos estados acabaron aplastándolas, pero está claro que el problema ha seguido vivo. Actualmente hay voces que también asocian el éxito de Estado Islámico en el mundo occidental en este tipo de fenómenos que producen la marginalidad, la pobreza, la insatisfacción, la segregación... Y tantas otras lacras sociales.
No hablaré de ese cadáver político, cada día es más evidente, en que se ha convertido la Unión Europea que se inició con el fracaso del intento de constitución del año 2003 y se ha hecho tan evidente con la crisis de los refugiados de la guerra de Siria. Lo que importa en este caso son las pocas esperanzas que está dando el panorama socio-económico actual, lo que es un mal general en todo Occidente, y está llevando a una parte de la juventud, sobre todo en la más preparada, a emigrar, y a los demás a buscar alternativas aunque sea al margen o fuera de la ley. No es, pues, de extrañar que los más rebeldes, los mustangs, busquen la forma de acabar con este desastre a toda costa.
No pretendo justificarlos y menos aun apoyarlos, nada más lejos de mi intención. Sólo intento encontrar causas, encontrar cuáles son las realidades que están dando pie a estos fenómenos sociales. Afrontar los problemas y erradicarlos sólo se hace desde las causas reales. Tampoco digo que no haya que afrontar su violencia con violencia, quiero decir con policía, ejército y otras fuerzas del Estado, pero no confundamos las cosas. Internet no es más que un medio, no la causa. Las bandas de delincuentes y los grupos de acción armada sólo son la consecuencia no la causa, en cambio me parece evidente que la falta de justicia social, que lleva a la marginalidad, a la pobreza, etc. sí está detrás de todo esto. Así como acabar con ETA no ha acabado con el problema de los nacionalismos en España, afrontar policialmente estas delincuencias y estas luchas armadas no acabará con las causas que las producen. Las fuerzas policiales de los estados pueden acabar con uno o varios grupos, pueden acabar con una o varias bandas y también con una guerra en concreto, pero mientras perduren las causas siempre acabarán surgiendo nuevos grupos y nuevas bandas, es decir, perdurarán los conflictos.
Un abrazo.
[Entrada 123]
Submissió
Quanta més història estudio més veig que és ben cert que la història es va repetint sistemàticament, amb el mateix pautat. Des de què l'home es capaç de produir els seus propis aliments, és a dir, des dels orígens de la civilització la pauta és més o menys aquesta:
– En èpoques de declivi econòmic les diferències socials són petites i els historiadors ens parlen d'èpoques fosques. La gent comparteix el que hi ha sense gaires problemes, cosa que no vol dir en cap cas misèria, però tampoc abundància d'excedents, grans obres d'art ni grans construccions.
– Quan les coses milloren (sigui quina sigui la raó, tecnològica, climatològica, comercial, militar...) sempre sorgeix una minoria, una elit, un grup d'oligarques que es fan amb el poder i sotmeten a la resta de la població per mantenir, i si pot ser augmentar, les seves riqueses i els seus privilegis. Els historiadors ens parlen en aquest cas d'una època d'esplendor que en realitat només gaudeix una petita fracció de la societat. Per exemple a la Roma republicana (del 509 al 31 a.n.e.) els patricis, que acaparaven el poder, només eren un 4% de la població i els esclaus arribaren a ser al voltant 40%. Aquest fenomen també es va produir a la URSS, les elits del partit van gaudir d'un benestar que no va gaudir la resta de la població, mentre als Gulags es treballava en condicions infrahumanes, semblants a les de l'esclavitud. Per no parlar del desastre del sistema actual a Occident que no he parat de denunciar darrerament.
Aquí no només hi juga la cobdícia d'aquestes elits, que òbviament hi és, sinó també la submissió de la resta de població. Per mi tan greu és la cobdícia com la submissió que permet als cobdiciosos fer-se'n els amos. Ells, els cobdiciosos han après a sotmetre'ns a base de fer-nos por i a dividir-nos perquè no siguem capaços de fer un front comú contra ells. Però tinc clar que si el seu pecat social és la cobdícia, el nostre, el dels que estem fora d'aquesta oligarquia, és deixar-nos sotmetre per ells. Sens dubte juguen amb nosaltres, però nosaltres ens deixem, no volem veure el que ens estan fent.
Avui en dia fins i tot el sistema educatiu occidental està orientat a fer-nos submisos, anul·lant-nos fins i tot la creativitat. Qui no ho accepta és considerat un rebel, un mustang.
Una abraçada.

Sumisión
Cuanta más historia estudio más veo que es cierto que la historia se repite sistemáticamente, con el mismo pautado. Desde que el hombre es capaz de producir sus propios alimentos, es decir, desde los orígenes de la civilización la pauta es más o menos ésta:
- En épocas de declive económico las diferencias sociales son pequeñas y los historiadores nos hablan de épocas oscuras. La gente comparte lo que hay sin demasiados problemas, que no significa en ningún caso miseria, pero tampoco abundancia de excedentes, grandes obras de arte ni grandes construcciones.
- Cuando las cosas mejoran (sea cual sea la razón, tecnológica, climatológica, comercial, militar...) siempre surge una minoría, una élite, un grupo de oligarcas que se hacen con el poder y someten al resto de la población para mantener, y si puede ser aumentar, sus riquezas y sus privilegios. Los historiadores nos hablan en ese caso de una época de esplendor que en realidad sólo disfruta una pequeña fracción de la sociedad. Por ejemplo en la Roma republicana (del 509 al 31 a.n.e.) los patricios, que acaparaban el poder, sólo eran un 4% de la población y los esclavos llegaron a ser alrededor 40%. Este fenómeno también se produjo en la URSS, las élites del partido disfrutaron de un bienestar que no disfrutó el resto de la población, mientras en los Gulags se trabajaba en condiciones infrahumanas, similares a las de la esclavitud. Por no hablar del desastre del sistema actual en Occidente que no he parado de denunciar últimamente.
Aquí no sólo juega la codicia de esas élites, que obviamente la hay, sino también la sumisión del resto de población. Para mí tan grave es la codicia como la sumisión que permite a los codiciosos hacerse los dueños. Ellos, los codiciosos han aprendido a someternos a base de darnos miedo y dividirnos para que no seamos capaces de hacer un frente común contra ellos. Pero tengo claro que si su pecado social es la codicia, el nuestro, el de los que estamos fuera de esa oligarquía, es dejarnos someter por ellos. Sin duda juegan con nosotros, pero nosotros nos dejamos, no queremos ver lo que nos están haciendo.
Hoy en día incluso el sistema educativo occidental está orientado a hacernos sumisos, anulándonos incluso la creatividad. Quien no lo acepta es considerado un rebelde, un mustang.
Un abrazo.
[Entrada 122]
El parany
El principi de divideix i venç (divide et impera, divide et vinces, divide ut imperes o divide ut regnes) va ser usat entre d'altres per Juli Cèsar, per Napoleó i també plantejat per Nicolau Maquiavel (Niccolò Machiavelli). S'utilitza per definir una estratègia orientada a mantenir sota control un territori i/o una població, dividint i fragmentant el poder de les diferents faccions o grups allí existents, de tal manera que no puguin reunir-se en favor d'un objectiu comú.
També tenim constància de la seva aplicació a l'època moderna a l'Imperi Colonial Britànic. En concret, a l'anomenada Índia Britànica els anglesos van mantenir les fronteres regionals entre els diferents grups ètnics de l'Índia, per preservar la diversitat cultural i lingüística, així com les friccions i reclamacions territorials d'un grup ètnic sobre un altre, mantenint els desacords i les disputes de caràcter religiós i social. Això va quedar ben palès en un procés d'independència conflictiu que va dur a fragmentar el que havia estat el gran imperi indo-britànic, en sis estats independents: Índia, Pakistan, Nepal, Bangla Desh, Bhutan, i Sri Lanka. El mateix van fer a Palestina on hi van reintroduir població jueva (sionista) que tenía pretensions de formar-hi un estat. I també en altres casos potser no tan coneguts, com el cas de Singapur, Malaca i Penang.
Aquesta estratègia també està funcionant en alguns estats actuals com ara el d'Espanya. La lluita contra el terrorisme d'ETA i una incipient crisi econòmica van ser els principals elements que van dur al PP al poder l'any 1996. Però en aquell moment ETA ja estava tocada de mort tant per la pèrdua de recolzament popular al País Basc, com perquè la guerra bruta dels governs del PSOE li havien fet prou mal. El PP en un intent de perpetuar-se en el govern, abans que se'ls acabés la lluita contra ETA com a argument central, va decidir posar en marxa un nou divide et impera. El segon govern del Sr. Aznar, que havia aconseguit la majoria absoluta a les eleccions del 2000, va començar els atacs contra la llengua catalana i la immersió lingüística a les escoles de Catalunya, així com una subtil política d'ofec econòmic-financer a Catalunya i en especial al seu govern autonòmic. Però el fonamentalisme islàmic, amb l'atentat de l'11M a Madrid, va fer que el PP perdés unes eleccions que tenia previst guanyar. Rajoy va seguir aquesta política anticatalana com a cap de la oposició: va dirigir una campanya contra el nou estatut català fins i tot recollint firmes, com ells mateixos deien, "contra Catalunya". Finalment, el Tribunal Constitucional, en aquell moment controlat pel PP, va carregar-se bona part d'aquell nou estatut aprovat per les Corts centrals i per referèndum a Catalunya. Això va disparar l'independentisme català que aviat va ser atiat pel govern central quan el PP va tornar a guanyar les eleccions el 2011...
Ara són ells, el PP, els salva-patries que han de mantenir la sacrosanta "unidad de España". Gràcies en això i a una aparent recuperació econòmica, que no té res de real, i malgrat tots els casos de corrupció en què estan implicats, encara han estat el partit més votat a les darreres eleccions generals. Mentrestant la desigualtat i la misèria tenen un creixement imparable en un país on els oligarques que els sustenten al poder són cada dia més rics gràcies a la gestió politico-econòmica dels seus governs ultraliberals. Hem caigut de quatre potes al parany. Els hem ajudat a dividir Espanya perquè ells aconseguissin els seus objectius. Seguim en un món gobernat pels rics que ens utilitzen per preservar els seus privilegis.
Una abraçada.

La trampa
El principio de divide y vencerás (divide et impera, divide et vinces, divide ut imperes o divide ut regnes) fue usado entre otros por Julio César, por Napoleón y también planteado por Nicolás Maquiavelo (Niccolò Machiavelli). Se utiliza para definir una estrategia orientada a mantener bajo control un territorio y/o una población, dividiendo y fragmentando el poder de las distintas facciones o grupos allí existentes, de tal manera que no puedan reunirse en pos de un objetivo común.
También tenemos constancia de su aplicación en la época moderna en el Imperio Colonial Británico. En concreto, en la llamada India Británica, los ingleses mantuvieron las fronteras regionales entre los distintos grupos étnicos de la India, para preservar la diversidad cultural y lingüística, así como las fricciones y reclamaciones territoriales de un grupo étnico sobre otro, manteniendo los desacuerdos y las disputas de carácter religioso y social. Esto quedó de manifiesto en un proceso de independencia conflictivo que llevó a fragmentar el que había sido el gran imperio indo-británico, en seis estados independientes: India, Pakistán, Nepal, Bangladesh, Bután, y Sri Lanka. Lo mismo hicieron en Palestina donde reintrodujeron población judía (sionista) que tenía pretensiones de formar un estado. Y también en otros casos quizás no tan conocidos, como el caso de Singapur, Malaca y Penang.
Esta estrategia también está funcionando en algunos estados actuales como el de España. La lucha contra el terrorismo de ETA y una incipiente crisis económica fueron los principales elementos que llevaron al PP al poder en 1996. Pero en aquel momento ETA ya estaba tocada de muerte tanto por la pérdida de apoyo popular en el País Vasco, como por que la guerra sucia de los gobiernos del PSOE le habían hecho bastante daño. El PP en un intento de perpetuarse en el gobierno, antes de que se les acabara la lucha contra ETA como argumento central, decidió poner en marcha un nuevo divide et impera. El segundo gobierno del Sr. Aznar, que había conseguido la mayoría absoluta en las elecciones del 2000, comenzó los ataques contra la lengua catalana y la inmersión lingüística en las escuelas de Cataluña, así como una sutil política de ahogo económico-financiero a Cataluña y en especial a su gobierno autonómico. Pero el fundamentalismo islámico, con el atentado del 11M en Madrid, hizo que el PP perdiera unas elecciones que tenía previsto ganar. Rajoy siguió esta política anticatalana como jefe de la oposición: dirigió una campaña contra el nuevo estatuto catalán incluso recogiendo firmas, como ellos mismos decían, "contra Cataluña". Finalmente, el Tribunal Constitucional, en ese momento controlado por el PP, se cargó buena parte de aquel nuevo estatuto aprobado por las Cortes centrales y por referéndum en Cataluña. Eso disparó el independentismo catalán que pronto fue avivado por el gobierno central cuando el PP volvió a ganar las elecciones en 2011...
Ahora son ellos, el PP, los salva-patrias que deben mantener la sacrosanta "unidad de España". Gracias a eso y a una aparente recuperación económica, que no tiene nada de real, y a pesar de todos los casos de corrupción en los que están implicados, aún han sido el partido más votado en las últimas elecciones generales. Mientras la desigualdad y la miseria tienen un crecimiento imparable en un país donde los oligarcas que los sustentan en el poder son cada día más ricos gracias a la gestión politico-económica de sus gobiernos ultraliberales. Hemos caído de cuatro patas en la trampa. Les hemos ayudado a dividir España para que ellos lograran sus objetivos. Seguimos en un mundo gobernado por los ricos que nos utilizan para preservar sus privilegios.
Un abrazo.
[Entrada 121]
Un nou model
Sempre hi ha el risc de resultar pesat defensant sempre les mateixes coses. En el meu cas ho puc resultar en la meva la defensa d'un canvi de paradigma cap a un món on imperi la equitat i la llibertat. Potser per això m'agrada presentar-vos a d'altres persones que ens parlen d'un sistema esgotat i mal orientat com ho és el nostre.
Les meves notícies de n'Antonio Turiel vénen de la seva aparició al Canal 33 (de la Televisió de Catalunya) al programa Singulars que presenta en Jaume Barberà en el qual s'entrevista persones que destaquen en el nostre món pels seus coneixements. Escoltar per aprendre va subtitular Jaume Barberà el seu llibre on recollia les entrevistes més destacades del programa.
L'entrevista amb n'Antonio Turiel (que us recomano malgrat que està en català, que podeu veure clicant aquí amb subtitols en castellà tot i que us caldrà activar-los). Aquesta edició del programa es va titular "Condemnats a decréixer". I es presentava a l'entrevistat amb aquestes paraules: És físic, matemàtic i investigador de l'Institut de Ciències del Mar del CSIC. Antonio Turiel ens diu que no podrem continuar creixent com fins ara perquè no tindrem recursos. La crisi no acabarà si no canviem el nostre model financer i productiu. Hem arribat a la fi del creixement.
Les perspectives de futur són que la producció de petroli dels camps existents davallarà un 40 % d'aquí al 2020 i serà gairebé impossible compensar aquesta davallada, sobretot perquè es calcula que cap al 2018 la Xina i l'Índia absorbiran tota la producció de petroli si continuen el seu patró de consum actual.
En el seu blog (The Crash Oil) n'Antonio Turiel, ja ens deia l'any 2010: Hemos hablado de ello fragmentariamente en algunos posts y en sus subsecuentes comentarios, pero creo que es importante poner algunas piezas del puzzle juntas y mostrar de manera fehacientemente lo que a estas alturas es un hecho: esta crisis económica en la que estamos inmersos no se acabará nunca, o no por lo menos dentro del presente paradigma económico conocido como capitalismo.
[...]
La pregunta no es, por tanto, si vamos a seguir decreciendo económicamente, sino hasta cuándo. La respuesta es que decrecer económicamente, entendido como una disminución del PIB, es irrelevante. Hemos confundido el fin con los medios; el PIB es una abstracción de la riqueza colectiva de un país, que se supone que de algún modo está conectado con el bienestar de sus gentes. Lo que se busca es maximizar el bienestar, no un índice complejo y en ocasiones absurdo. Por tanto, tan pronto como abandonemos la orientación economicista y nos centremos en lo verdaderamente relevante empezaremos a ir mejor. Lo peor que podríamos hacer es centrarnos en mantener un sistema económico que cada vez será más disfuncional por falta de energía y de materias primas para impulsar un consumo desaforado que nos inmole en el altar del crecimiento económico, soñando con la recuperación económica que nunca va a llegar y que creará un empleo que no va a existir jamás.
En un post publicat recentment (24/2/2016) comenta: Y a pesar de la acumulación de signos, de que ya estamos comenzando el descenso energético, de que estamos entrando en una recesión global, de que la incapacidad de gestionar algo tan crítico como la estabilidad de la inversión en producción de hidrocarburos líquidos lleva a oscilaciones tremendamente destructivas, de que en algún momento de este año o el siguiente el precio se disparará y agravará la nueva ola recesiva, de que con nuestra necedad sólo estamos agravando el problema... a pesar de eso, los análisis que vemos en los medios continúan con la misma absurda cantinela que induce a pensar que nada pasa, y no faltan algunas voces aquí y allá que dicen que lo del peak oil ha quedado desmentido, justo en el preciso momento que lo hemos superado.
La Historia quizá nos juzgará con dureza por nuestra falta de juicio, por nuestra falta de previsión. Actualmente, en pleno estado de pánico que disimulan tan bien como pueden, los conductores de este tren han presionado con demasiada ansiedad y demasiada fuerza el freno y el vehículo que nos lleva a todos está derrapando. Ahora vendrá una nueva oleada recesiva, más recortes y malestar social, al cabo de poco precios del petróleo por las nubes y un agravamiento de la crisis, después precios por los suelos y más contracción. Estamos entrando en una fase de aceleración de la destrucción económica, absolutamente autoinfligida.
Fa una colla d'anys, quan jo encara era un estudiant universitari, algun professor ja ens havia advertit que davant el creixement del consum de petroli, es preveia que aquest s'acabaria tard o d'hora i que als EUA estaven reomplint els seus pous, els ja esgotats, amb petroli, llavors barat, procedent del nostre Orient Pròxim.
Resulta més que evident que el planeta és limitat i que tot recurs no renovable s'acabarà acabant. Ja sigui petroli, ferro, carbó, etc. La sostenibilitat justament es planteja aquests temes, ja que el creixement té un límit perquè els recursos no renovables són limitats. El model social economicista ens ha dut on som. Si l'objectiu és el benestar general hem de canviar de model. I canviar de model ens dóna la oportunitat de fer-ho millor i de posar les bases per un sistema on l'equitat i la llibertat en siguin el fonament.
No falta qui augura el retorn a les cavernes o una apocalíptica extinció de l'especie humana. No cal exagerar. No cal anar al tremendisme ni fer por. No estic parlant d'una involució, sinó d'una evolució, d'un anar endavant acabant amb els vicis de la societat actual, d'un canvi tant important com el que va tenir origen fa uns deu o dotze mil anys amb l'inici del sedentarisme i la producció d'aliments, en definitiva, d'un canvi de model, de paradigma.
Una abraçada

Un nuevo modelo
Siempre existe el riesgo de resultar pesado defendiendo siempre las mismas cosas. En mi caso lo puedo resultar en mi la defensa de un cambio de paradigma hacia un mundo donde impere la equidad y la libertad. Quizá por eso me gusta presentaros a otras personas que nos hablan de un sistema agotado y mal orientado como lo es el nuestro.
Mis noticias de Antonio Turiel vienen de su aparición en el Canal 33 (de la Televisión de Cataluña) en el programa Singulars (Sngulares) que presenta Jaume Barberà en el cual se entrevista a personas que destacan en nuestro mundo por sus conocimientos. Escuchar para aprender subtituló Jaume Barberà su libro donde recogía las entrevistas más destacadas del programa.
La entrevista con Don Antonio Turiel (que os recomiendo a pesar que está en catalán, que puedeis ver clicando aquí con subtítulos en castellano aunque necesitaréis activarlos). Esta edición del programa se tituló "Condenados a decrecer". Y se presentaba al entrevistado con estas palabras: Es físico, matemático e investigador del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC. Antonio Turiel nos dice que no podremos seguir creciendo como hasta ahora porque no tendremos recursos. La crisis no terminará si no cambiamos nuestro modelo financiero y productivo. Hemos llegado al fin del crecimiento.
Las perspectivas de futuro son que la producción de petróleo de los campos existentes descenderá un 40% de aquí a 2020 y será casi imposible compensar esta bajada, sobre todo porque se calcula que hacia el 2018 China e India absorberán toda la producción de petróleo si continúan su patrón de consumo actual.
En su blog (The Crash Oil) Antonio Turiel, ya nos decía en 2010: Hemos hablado de ello fragmentariamente en algunos posts y en sus subsecuentes comentarios, pero creo que es importante poner algunas piezas del puzzle juntas y mostrar de manera fehacientemente lo que a estas alturas es un hecho: esta crisis económica en la que estamos inmersos no se acabará nunca, o no por lo menos dentro del presente paradigma económico conocido como capitalismo.
[...]
La pregunta no es, por tanto, si vamos a seguir decreciendo económicamente, sino hasta cuándo. La respuesta es que decrecer económicamente, entendido como una disminución del PIB, es irrelevante. Hemos confundido el fin con los medios; el PIB es una abstracción de la riqueza colectiva de un país, que se supone que de algún modo está conectado con el bienestar de sus gentes. Lo que se busca es maximizar el bienestar, no un índice complejo y en ocasiones absurdo. Por tanto, tan pronto como abandonemos la orientación economicista y nos centremos en lo verdaderamente relevante empezaremos a ir mejor. Lo peor que podríamos hacer es centrarnos en mantener un sistema económico que cada vez será más disfuncional por falta de energía y de materias primas para impulsar un consumo desaforado que nos inmole en el altar del crecimiento económico, soñando con la recuperación económica que nunca va a llegar y que creará un empleo que no va a existir jamás.
En un post publicado recientemente (02/24/2016) comenta: Y a pesar de la acumulación de signos, de que ya estamos comenzando el descenso energético, de que estamos entrando en una recesión global, de que la incapacidad de gestionar algo tan crítico como la estabilidad de la inversión en producción de hidrocarburos líquidos lleva a oscilaciones tremendamente destructivas, de que en algún momento de este año o el siguiente el precio se disparará y agravará la nueva ola recesiva, de que con nuestra necedad sólo estamos agravando el problema... a pesar de eso, los análisis que vemos en los medios continúan con la misma absurda cantinela que induce a pensar que nada pasa, y no faltan algunas voces aquí y allá que dicen que lo del peak oil ha quedado desmentido, justo en el preciso momento que lo hemos superado.
La Historia quizá nos juzgará con dureza por nuestra falta de juicio, por nuestra falta de previsión. Actualmente, en pleno estado de pánico que disimulan tan bien como pueden, los conductores de este tren han presionado con demasiada ansiedad y demasiada fuerza el freno y el vehículo que nos lleva a todos está derrapando. Ahora vendrá una nueva oleada recesiva, más recortes y malestar social, al cabo de poco precios del petróleo por las nubes y un agravamiento de la crisis, después precios por los suelos y más contracción. Estamos entrando en una fase de aceleración de la destrucción económica, absolutamente autoinfligida.
Hace muchos años, cuando yo todavía era un estudiante universitario, algún profesor ya nos había advertido que ante el crecimiento del consumo de petróleo, se preveía que este acabaría tarde o temprano y que en EEUU estaban rellenando sus pozos, los ya agotados, con petróleo, entonces barato, procedente de nuestro Oriente Próximo.
Resulta más que evidente que el planeta es limitado y que todo recurso no renovable se terminará acabando. Ya sea petróleo, hierro, carbón, etc. La sostenibilidad justamente se plantea estos temas, ya que el crecimiento tiene un límite porque los recursos no renovables son limitados. El modelo social economicista nos ha llevado donde estamos. Si el objetivo es el bienestar general tenemos que cambiar de modelo. Y cambiar de modelo nos da la oportunidad de hacerlo mejor y de poner las bases para un sistema donde la equidad y la libertad sean el fundamento.
No falta quien augura la vuelta a las cavernas o una apocalíptica extinción de la especie humana. No es necesario exagerar. No hace falta ir al tremendismo ni dar miedo. No estoy hablando de una involución, sino de una evolución, de un ir adelante acabando con los vicios de la sociedad actual, de un cambio tan importante como el que tuvo origen hace unos diez o doce mil años con el inicio del sedentarismo y la producción de alimentos, en definitiva, de un cambio de modelo, de paradigma.
un abrazo
[Entrada 120]
Els millors
El mot grec "aristoi" (en grec: ἄριστοι) significa literalment "el millor", "excel·lent", i també "bo", "formós" i "notable"... I va ser el nom donat als nobles en la societat grega antiga. El govern d'aquests és l'aristocràcia. En les reformes de Soló de l'any 459 a.n.e. entre altres coses denunciava un major interès d'aquesta noblesa per les riqueses que per la política.
En l'època de les polis gregues es desenvolupà la forma de vida aristocràtica i una de les preocupacions del moment va ser aconseguir que fos envejada i desitjada. I en això responien els seus banquets, la cria de cavalls per a l'esbarjo, el luxe, el consum conspicu, la pederàstia i les competicions panhelèniques com els Jocs Olímpics. Lluitaven per generar una imatge especial que els distingís com a elit i que els donés prestigi. El triomf en les competicions no era premiat amb diners ni riqueses, sinó amb un element simbòlic com podia ser una corona de llorer. L'autentic premi era el prestigi del vencedor. Força vegades aquesta aristocràcia (o govern dels millors) va degenerar en tiranies, és a dir, totalitarismes cleptocràtics.
La major part de les èpoques fosques de la història es caracteritzen per la manca d'una forta centralització, d'un poder fort, és a dir, que hi havia una menor jerarquització. Tot i que se sol presentar com terme pejoratiu, solen ser èpoques amb menors diferències socials. No hi sol haver grans monuments, ni importants obres d'art o de literatura, però no sempre l'avenç tecnològic segueix la mateixa sort. Per exemple la metal·lúrgia del ferro va sorgir durant una època fosca.
En les societats igualitàries el voler destacar, el voler tenir o ser més que els altres estava mal vist, era un valor negatiu. Potser per això la justificació de les desigualtats socials se sustenta en els valors contraris: destacar, competir, ser millor o tenir més que els altres, demostrar la pròpia vàlua, etc. Tot això va acompanyat pel "glamour", la classe, la "qualité", ser "fashion", estar a la moda, i tot un seguit d'altres bestieses i enganys. Tot plegat va en el sentit contrari d'aconseguir ser un mateix i el propi equilibri que duen a la realització personal i al cap i a la fi en aquella felicitat real tan allunyada del que ens expliquen els que no volen que creguem que un món millor és possible, i que el que en realitat volen és impedir que lluitem per aconseguir-lo.
Una abraçada.

Los mejores
La palabra griega "aristoi" (en griego: ἄριστοι) significa literalmente "el mejor", "excelente", y también "bueno", "hermoso" y "notable"... Y fue el nombre dado a los nobles en la sociedad griega antigua. El gobierno de estos es la aristocracia. En las reformas de Solón del año 459 a.n.e. entre otras cosas denunciaba un mayor interés de esta nobleza por las riquezas que por la política.
En la época de las polis griegas se desarrolló el modo de vida aristocrático y una de las preocupaciones del momento fue conseguir que fuera envidiado y deseado. Y a esto respondían sus banquetes, la cría de caballos para el recreo, el lujo, el consumo conspicuo, la pederastia y las competiciones panhelénicas como los Juegos Olímpicos. Luchaban para generar una imagen especial que los distinguiera como élite y que les diera prestigio. El triunfo en las competiciones no era premiado con dinero ni riquezas, sino con un elemento simbólico como podía ser una corona de laurel. El auténtico premio era el prestigio del vencedor. Muchas veces esa aristocracia (o gobierno de los mejores) degeneró en tiranías, es decir, totalitarismos cleptocráticos.
La mayor parte de las épocas oscuras de la historia se caracterizan por la falta de una fuerte centralización, de un poder fuerte, es decir, que había una menor jerarquización. Aunque se suele presentar como término peyorativo, suelen ser épocas con menores diferencias sociales. No suele haber grandes monumentos, ni importantes obras de arte o de literatura, pero no siempre el avance tecnológico sigue la misma suerte. Por ejemplo la metalurgia del hierro surgió durante una época oscura.
En las sociedades igualitarias el querer destacar, el querer tener o ser más que los demás estaba mal visto, era un valor negativo. Quizá por ello la justificación de las desigualdades sociales se sustenta en los valores contrarios: destacar, competir, ser mejor o tener más que los demás, demostrar la propia valía, etc. Todo eso va acompañado por el "glamour", la clase, la "qualité", ser "fashion", estar a la moda, y toda una serie de otras sandeces y engaños. Todo ello va en el sentido contrario de conseguir ser uno mismo y el propio equilibrio que llevan a la realización personal y al fin y al cabo a aquella felicidad real tan alejada de lo que nos cuentan los que no quieren que creamos que un mundo mejor es posible, y que lo que en realidad quieren es impedir que luchamos para conseguirlo.
Un abrazo.