Avís | Aviso

Avís | Aviso
=> Versió en català (la primera part de l'entrada)
=> Versión en castellano (a continuación del texto catalán)

divendres, 5 de desembre de 2014

Credibilitat --- Credibilidad

[Entrada 82]

Credibilitat


Lyndon B. Johnson (LBJ) va arribar a la presidència dels EUA després de l'assassinat del president John F. Kennedy (JFK) l'any 1963. L'any 1964 es va presentar per primer cop a unes eleccions presidencials i les va guanyar amb un 61,10% dels vots, és a dir, va escombrar el candidat republicà. Segons diuen el principal factor del seu triomf es deu a la seva reacció, com a president, davant de l'incident del golf de TonKin. Va obtenir amb l'anomenada resolució del Golf de Tonquín que el Congrés acceptés concedir al president LBJ plens poders per prescindir de limitacions legals a l'hora d'implicar més als EUA en la guerra. Donant amb aquest fet el tret de sortida a la participació efectiva del exercit del EUA a la guerra de Vietnam. Kennedy només hi havia enviat assessors militars.

Malgrat s'hagi adduït que s'havien equivocat, que no sabien on es ficaven, i que en la situació de Guerra Freda d'aquell moment no tenien més remei que respondre com ho van fer, avui en dia se sap que les dues coses són mentida. Ni els incidents de Tonkin foren tan greus, ni ignoraven on es ficaven.

LBJ va presentar l'enviament de tropes com un element dissuasiu, cada enviament de tropes es presentava com el darrer i definitiu, i cada cop i enviaven més tropes en una autèntica escalada. La clau per entendre aquest fets es troba als problemes de la política interior on LBJ necessitava defensar la seva credibilitat. Ell va afrontar les principals reformes legislatives plantejades per Kennedy, la coneguda “Great Society Legislation” (1964-1965). Necessitava, doncs, credibilitat i, per tant, evitar a qualsevol preu la marxa enrere o rectificació per tal de preservar-la.

El fets que van servir a LBJ per arrasar a les eleccions de 1964 i el seu entossudiment a no rectificar li van impedir presentar-se a la reelecció el 1968.

Bé, fins aquí un fets històrics. Avui dia al meu país hi ha actituds d'obstinació, de preservació de la credibilitat que poden tenir conseqüències tant o més funestes per Espanya que la Guerra de Vietnam per als EUA. Credibilitat que no porta a enlloc. A bon entenedor amb poques paraules n'hi ha prou.

Una abraçada.






Credibilidad


Lyndon B. Johnson (LBJ) llegó a la presidencia de EEUU tras el asesinato del presidente John F. Kennedy (JFK) en 1963. En el año 1964 se presentó por primera vez en unas elecciones presidenciales y las ganó con un 61,10% de los votos, es decir, barrió el candidato republicano. Según dicen el principal factor de su triunfo se debe a su reacción, como presidente, ante el incidente del Golfo de Tonkin. Obtuvo con la llamada resolución del Golfo de Tonkín que el Congreso aceptara conceder al presidente LBJ plenos poderes para prescindir de limitaciones legales a la hora de implicar más a los EEUU en la guerra. Dando con ello el disparo de salida a la participación efectiva del ejercido de EEUU en la guerra de Vietnam. Kennedy sólo había enviado asesores militares.

Pese a que se haya aducido que se habían equivocado, que no sabían donde se metían, y que en la situación de Guerra Fría de ese momento no tenían más remedio que responder como lo hicieron, hoy en día se sabe que las dos cosas son mentira. Ni los incidentes de Tonkin fueron tan graves, ni ignoraban dónde se metían.

LBJ presentó el envío de tropas como un elemento disuasorio, cada envío de tropas se presentaba como el último y definitivo, y cada vez y enviaban más tropas en una auténtica escalada. La clave para entender esos hechos se encuentra en los problemas de la política interior donde LBJ necesitaba defender su credibilidad. Él afrontó las principales reformas legislativas planteadas por Kennedy, la conocida "Great Society Legislation" (1964-1965). Necesitaba, pues, credibilidad y, por tanto, evitar a toda costa la marcha atrás o rectificación para preservarla.

El hechos que sirvieron a LBJ para arrasar en las elecciones de 1964 y su empeño en no rectificar le impidieron presentarse a la reelección en 1968.

Bueno, hasta aquí un hechos históricos. Hoy en día en mi país hay actitudes de obstinación, de preservación de la credibilidad que pueden tener consecuencias tanto o más funestas para España que la Guerra de Vietnam para EEUU. Credibilidad que no lleva a ninguna parte. A buen entendedor con pocas palabras bastan.

Un abrazo.

2 comentaris:

  1. Este incidente del Golfo de Tonkin al que aludes se trata de un hecho muy particular, que se traduce prácticamente en una "falsedad" orquestada por la propia marina americana, de la que se sirvió el citado presidente con el fin de poder intervenir militarmente en un país extranjero sin los votos del Congreso necesarios para una declaración oficial de guerra. Como digo, un hecho tan lamentable como particular, que a pesar de lo revuelto que está el panorama aquí, no se desprende, bajo mi punto de vista, ninguna analogía directa con lo que sucede en España.
    Eso si, por aquí, actitudes de obstinación manifiesta hay bastantes, aunque no las situaría yo tanto en un empeño de preservar la credibilidad (o incluso como fruto de la pura ideología), si no en el empeño por mantener el poder político, o dicho de otra manera, de aferrarse al gobierno a toda costa. Los señores del gobierno de España han caído en tres años a la mitad en intención de voto. Incluso algunos colectivos que históricamente siempre les habían sido afines parece que andan ahora decepcionados. Estando así el panorama, les interesa azuzar el sentimiento nacional español para presentarse luego como los salvadores de la Patria, los únicos capaces de mantener "la unidad de España". La confrontación con el nacionalismo independentista catalán supone ahora mismo el mayor y más estupendo granero de votos para el gobierno central, y lo mismo sucede en el lado contrario con el nacionalismo español.
    Personalmente creo que la única solución razonable y democrática que existiría para evitar mayores conflictos sería la de proponer desde el gobierno central a las hoy llamadas comunidades autónomas, un nuevo modelo de encaje nacional con competencias de gobierno propias blindadas constitucionalmente (obviamente habría que cambiar la constitución primero). Y luego que los que lo deseen hagan su referéndum para decidir si les parece bien o mal, o si se van o se quedan , y pienso que esto sería además lo mejor para todos en conjunto. Pero por lo que parece ni los únos ni los otros abogan por esta vía y mientras sigan en el poder los que están ahora dudo que suceda nunca, porque simplemente no sería una solución útil para sus propios intereses.
    Alimentando los enfrentamientos al final perderemos todos, aunque los riesgos que corre cada parte son distintos, ya que prácticante sólo una cuenta con un marco legal sólido que les ampara, el reconocimiento internacional correspondiente y además son los que poseen el monopolio de la fuerza. Obviamente ningún gobierno de España se va a poner a atacar con napalm las ciudades catalanas, pero si que podrían suspender la autonomía catalana y ocupar sus instituciones, y con el beneplácito de la comunidad internacional ya que serviría también a sus propios intereses.

    Un abrazo

    ResponElimina
    Respostes
    1. Básicamente estamos de acuerdo. Sin diálogo no van a resolver el tema planteado en Cataluña.

      El otro día esa mujer, que muchos califican de filofascista, que lidera UPyD intentó darle a la línea de flotación del Gobierno en una intervención parlamentaria acusando de mentiroso a su presidente, Sr. Rajoy, al haber permitido que se celebrara la consulta en Cataluña. Eso me hizo pensar en esa defensa de su credibilidad a ultranza que hizo L. B. Johnson que le llevo a impedirle optar por la reelección.

      Según creo el artífice de la manipulación del tema del Golfo de Tonkin fue McNamara, que entonces era el Secretario de Defensa.

      Muchas gracias por la aportación de tu comentario.

      Un abrazo.

      Elimina