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dijous, 20 de març de 2014

Societats igualitàries (3 Ànsia de prestigi) --- Sociedades igualitarias (3 Ansia de prestigio)

[Entrada 36]

Societats igualitàries (3 Ànsia de prestigi)


La necessitat genètica d'amor, aprovació i suport emocional porta a la nostra espècie a limitar les satisfaccions en altres necessitats i altres impulsos. Aquesta mateixa necessitat explica els esforços que fan capitostos prehistòrics per augmentar el benestar general dels seus. La societat no els paga amb aliments, sexe o un major nombre de comoditats físiques sinó amb aprovació, admiració i respecte, en suma, amb prestigi.

Les diferències de personalitat fan que en alguns éssers humans l'ansietat d'afecte sigui més gran que en altres. Així doncs, que els caps prehistòrics havien de ser individus amb una necessitat d'aprovació especialment forta. A més de posseir un gran talent per a l'organització, l'oratòria i la retòrica, els líders igualitaris sobresurten com a persones amb un enorme apetència de lloances.

La recompensa de serveis útils per a la societat mitjançant prestigi semblava, com la redistribució, oposar-se al principi al progrés de les distincions de rang basades en la riquesa i el poder. La base era la generositat del gran home i no la naturalesa del prestigi. Malgrat que ser ric i poderós no exclou ser estimat i admirat mentre no es donin mostres d'un tarannà egoista i tirànic. Els caps suprems i els reis posteriors segueixen desitjant l'amor dels seus súbdits.

Sens dubte, el consum visible i eminent, satisfà el nostre desig de sentir-nos superiors. La nostra susceptibilitat a aquests desitjos és d'origen social i alberga motius i conseqüències que van més enllà de la mera pretensió o aparença d'un rang elevat. L'intercanvi, l'exhibició i la destrucció de forma visible i eminent d'objectes de valor són estratègies de base cultural per assolir i protegir el poder i la riquesa. Van sorgir perquè aportaven la prova simbòlica que els caps suprems i els reis eren en efecte superiors i, en conseqüència, més rics i poderosos per dret propi que el comú dels mortals. Entre les prefectures avançades i els primers estats, la justificació de les prerrogatives règies que major influència han tingut des del punt de vista ideològic era la reivindicació de la descendència divina. No cal esperar dels déus i els seus familiars immediats un aspecte i un comportament propis del comú dels mortals. Sobretot, els seus hàbits de consum han d'estar a l'altura dels seus orígens celestials, en un nivell situat molt per sobre de les capacitats dels seus súbdits, per tal de demostrar l'infranquejable abisme que els separa. Perquè alguna cosa fora considerat com a objecte sumptuari, havia de ser molt escassa o extraordinàriament difícil d'aconseguir per a la gent normal en estar ocult en les entranyes de la terra o els fons marins, procedir de terres llunyanes o ser de difícil i aventurat accés, o constituir prova material de labor concentrada, habilitat i geni de grans artesans i artistes.

En les èpoques preindustrials els objectes sumptuaris funcionaven com proclames, anuncis publicitaris per captar l'atenció, advertències que significaven : "Com podeu veure, som éssers extraordinaris. Els millors artistes i artesans treballen a les nostres ordres. Enviem miners a les entranyes de la terra, bussejadors als fons de la mar, caravanes a través dels deserts i vaixells a través dels mars. Obeïu les nostres ordres perquè qui és capaç de posseir aquestes coses té poder suficient per destruir-vos".

Una abraçada.






Sociedades igualitarias (3 Ansia de prestigio)


La necesidad genética de amor, aprobación y apoyo emocional lleva a nuestra especie a limitar las satisfacciones en otras necesidades y otros impulsos. Esta misma necesidad explica los esfuerzos que hacen cabecillas prehistóricos por aumentar el bienestar general de los suyos. La sociedad no les paga con alimentos, sexo o un mayor número de comodidades físicas sino con aprobación, admiración y respeto; en suma, con prestigio.

Las diferencias de personalidad hacen que en algunos seres humanos la ansiedad de afecto sea mayor que en otros. Así pues, que los cabecillas prehistóricos debían ser individuos con una necesidad de aprobación especialmente fuerte. Además de poseer un gran talento para la organización, la oratoria y la retórica, los líderes igualitarios descuellan como personas con un enorme apetito de alabanzas.

La recompensa de servicios útiles para la sociedad mediante prestigio parecía, como la redistribución, oponerse en un principio al progreso de las distinciones de rango basadas en la riqueza y el poder. La base era la generosidad del gran hombre y no la naturaleza del prestigio. A pesar de que ser rico y poderoso no excluye ser amado y admirado mientras no se den muestras de un talante egoísta y tiránico. Los jefes supremos y los reyes posteriores siguen deseando el amor de sus súbditos.

Sin duda alguna, el consumo visible y eminente , satisface nuestro deseo de sentirnos superiores. Nuestra susceptibilidad a tales deseos es de origen social y alberga motivos y consecuencias que van más allá de la mera pretensión o apariencia de un rango elevado. El intercambio, la exhibición y la destrucción de forma visible y eminente de objetos de valor son estrategias de base cultural para alcanzar y proteger el poder y la riqueza. Surgieron porque aportaban la prueba simbólica de que los jefes supremos y los reyes eran en efecto superiores y, en consecuencia, más ricos y poderosos por derecho propio que el común de los mortales. Entre las jefaturas avanzadas y los primeros Estados, la justificación de las prerrogativas regias que mayor influencia han tenido desde el punto de vista ideológico era la reivindicación de la descendencia divina. No hay que esperar de los dioses y sus familiares inmediatos un aspecto y un comportamiento propios del común de los mortales. Sobre todo, sus hábitos de consumo tienen que estar a la altura de sus orígenes celestiales, en un nivel situado muy por encima de las capacidades de sus súbditos, con el fin de demostrar el infranqueable abismo que los separa. Para que algo fuera considerado como objeto suntuario, debía ser muy escaso o extraordinariamente difícil de conseguir para la gente normal al estar oculto en las entrañas de la tierra o los fondos marinos, proceder de tierras lejanas o ser de difícil y aventurado acceso, o constituir prueba material de labor concentrada, habilidad y genio de grandes artesanos y artistas.

En las épocas preindustriales los objetos suntuarios funcionaban como proclamas, anuncios publicitarios para captar la atención, advertencias que significaban: "Como podéis ver, somos seres extraordinarios. Los mejores artistas y artesanos trabajan a nuestras órdenes. Enviamos mineros a las entrañas de la tierra, buceadores a los fondos del mar, caravanas a través de los desiertos y barcos a través de los mares. Obedeced nuestras órdenes porque quien es capaz de poseer tales cosas tiene poder suficiente para destruiros".

Un abrazo.

14 comentaris:

  1. Bueno Peace,yo creo k los cabecillas prehistoricos no se movian ni muchisimo menos,por admiración y respeto.Los cabecillas de las tribus de los incios de la humanidad se ganavan su prestigio social x su facilidad para alimentar y regir su comunidad en tiempos dificiles (grandes sequias,hambrunas,glaciaciones etc,etc) x ello logicamente obtenian las mejores partes de los botines k consiguian.Esto es un hecho k se demuestra facilmente,ya k en tumulos funerarios del neolitico,se puede observar como los cabecillas tribales muchas veces eran enterrados con suntuosas armas de piedra y partes nobles de animales para su transicion hacia la otra vida,mientras k las personas llanas selas enterraba sin ningun tipo de distincion pompa ni boato.Esto sin duda es una clara evidencia de k generalmente los cabecillas prehistoricos se comportaban como caudillos tribales y no como lideres igualitarios.
    Posteriormente una vez aparecieron las ciudades y las primeras cibilizaciones,muy seguramente estos cabecillas se debieron de enrrikecer mas y mas por la actividad comercial y por la necesidad de la poblacion de una figura de autoridad k impartiera justicia y k mantubiera el orden necesario para gestionar al creciente numero de personas k se agrupaban en las grandes ciudades.Este hecho sin duda devio de ser el detonante k hizo aparecer a los primeros reyes,k segun se iban bolbiendo mas y mas poderosos,alfinal adkirieron el estatus de soberanos celestiales,y se bolbieron totalmente autoritarios y despoticos desligandose totalmente del resto de la sociedad.

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    1. Sin duda en el proceso de neotilización de acabaron la sociedades igualitarias. El sedentarismo está relacionado con la acumulación de excedentes que llevaron a las desigualdades sociales y esto se consolidó definitivamente en las ciudades estado prediluvianas.

      Aunque creo que el autor nos está hablando de los líderes redistributivos paleolíticos que no podían recibir otra recompensa por el servicio prestado a la comunidad que ese prestigio. Sin duda el ansia de prestigio debería llevarles a buscar la forma de consolidarlo, y lo concsiguieron acumulando excedentes, pero para que fuera posible hacerlo tuvieron que esperar al Neolítico.

      Muchas gracias por la aportación de tu comentario.

      Un abrazo.

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    2. Te has olvidado de poner "soVeranos", con UVE.

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    3. Me sabe mal @Betulo que seas tan poco respetuoso con las personas

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    4. No quería faltar al respeto; me ha parecido que usaba la técnica publicista de cambiar consciencientemente letras en su texto para llamar la atención.

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    5. Puede que sea así, a pesar de ello creo que merece respeto.

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  2. Chiste del gran Eugenio: La Biblia



    Se encuentran dos amigos por la calle.Y tras saludarse, le dice uno al otro:
    - Nano, estoy leyendo un libro más interesante…
    - ¿Si? ¿Cómo se titula?
    - La Biblia
    - ¿Y de qué va?
    - Uf, es muy complicado y tú no lo entenderías
    - ¿Por qué?
    - Porque te conozco y no eres muy brillante de luces
    - Explícate un poco más
    - Mira, son cosas acaecidas antaño, igual que ahora salen en La Vanguardia o en El País, pues antes salían en la Biblia… Es la biografía del Señor… Mira, te voy a contar un capítulo para que te hagas una ligera idea… Iba el pueblo errante por el desierto…
    - ¿Quién?
    - ¿Ves como no estás al loro? Iba el pueblo hebreo por el desierto, perseguido por el faraón; al frente, el jefe, el caudillo, el “sacado del agua”…
    - ¿Cómo que sacado del agua?
    - Sí, coñ.., ¡Moisés!, en hebreo “sacado del agua”. Y en esto que llegan a un Mar Rojo, y los hebreos le dicen a Moisés, ¿jefe, ahora qué vamos a hacer, tiramos a la izquierda o a la derecha? Nada, el Moisés les dice ¡ahora vamos a atravesar el mar! En eso que Moisés llama a unos topógrafos, empiezan a tomar medidas del terreno y, cuando lo tienen todo bien calculado, llaman a los dinamiteros. Dinamitan el mar. Se separan las aguas y entonces llaman a los pontoneros. Construyen un puente, y el pueblo errante, el pueblo hebreo atraviesa el mar.
    Y dice el amigo
    - Oye, perdona, pero yo esto no me lo creo.
    - ¿Que no te lo crees? ¡Pues si te lo cuento como viene en el libro, nano…!

    ¿"PA" QUÉ COMENTAR MÁS? jejejejeje...

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    1. Muchas gracias por la aportación de tu comentario.

      Un abrazo.

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  3. Creo que esa necesidad humana de amor y aprobación sigue existiendo en nuestros días, junto con la necesidad de pertenecer a "algo" y ser de alguna manera reconocidos. Evidentemente esto sucede en maneras y proporciones que varían según las circunstancias y los diferentes individuos, pero con todo, creo que es fácil reconocer estas necesidades en la sociedad que habitamos ahora.
    En cuanto al consumismo explicado como el afán por sentirse superior a los demás, pues es evidente que en la actualidad también se utiliza de esa forma, aunque tanto la prepotencia como el "complejo de superioridad" pueden sustentarse en todo tipo de premisas, desde etnias y nacionalidades, hasta la profesión o el nivel intelectual o las carácterísticas físicas y me cuesta creer que esto venga de ahora. Tengo la sensación de que más allá de ese anhelo de superioridad, o de la simple codicia, este consumismo presente en nuestra sociedad actual obedece a la viculación errónea que generalmente hacemos entre poseeer bienes materiales y la felicidad misma. Constantemente intentamos sustituir con cosas nuestra natural necesidad de atención y afecto y las utilizamos igualmente como una forma de petición desplazada, es decir, regalamos ( o nos regalan) esperando conseguir a cambio una sonrisa o un abrazo.
    Dicen los cristianos que los pobres verán a Dios y heredarán el reino de los cielos y los budistas que no es más pobre el que menos tiene si no el que menos necesita, pero en verdad vivimos sintiendo la necesidad de las cosas como forma de lograr ser felices y generándonos constantemente necesidades materiales absurdas, aunque en el fondo todos somos perfectamente conscientes de que ni a nivel individual, ni colectivo los más ricos son por norma los más felices. Existen paises estupendos del primer mundo, con rentas mucho mejores que la nuestra, incluso más igualitarios y más equitativos y con índices de criminalidad paupérrimas, que sin embargo multiplican por bastante las tasas de suicidio en comparación con otros del tercer mundo.
    Supongo que el consumismo y la acaparación irracional de bienes materiales tendrá un origen educacional. Ignoro cuando empezó y como. Lo cierto es que también los niňos desde bien pequeňitos se comportan según esas pautas, así que o bien se debe aprender muy pronto y de manera muy efectiva, o es que tiene algún componente innato y no es educacional del todo.

    Abrazos

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    1. Una matización; el animal, se satisface (hace suficiente); hasta "el rey de la selva", retorna a su carroña, o la de otros, desplazando a competidores: ES SUYA; el racional, se llena; busca la plenitud, la FELICIDAD. Es expresión del consumismo el confundir SATISFACCIÓN y FELICIDAD.

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    2. Betulo, entiendo que lo que matizas no contradice lo que yo he dicho...
      A parte de ésto, si que debo rectificar algo que puse: lo que afirman realmente los budistas es que "no es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita", siento el lápsus..., pffff, está claro que esto de las religiones no es lo mio, y eso que mi mejor amigo es budista y me "predica" cuanto le apetece. .. :-P

      Abrazos

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    3. Me parece claro que el autor de estos textos que he resumido intenta dar una explicación del consumismo actual en el comportamiento de esos caciques y reyezuelos del neolítico que dieron carta de naturaleza a las desigualdades sociales. Hoy en día la comunidad científica defiende que las desigualdades sociales, cada vez más marcadas, no son algo natural en la especie humana, sino algo adquirido a partir de la acumulación de excedentes. Incluso los leones comparten su comida con sus congéneres sin desigualdades aunque las hembras, que son las cazadoras, sean las primeras en alimentarse.

      Tengo la absoluta seguridad de que no hay dos personas iguales, que por tanto es inútil hablar de igualdad en forma absoluta. Sería mentir. Los humanos ni siquiera compartimos aspiraciones, anhelos o deseos. Pero eso no justifica la falta de equidad de nuestra sociedad. Como mínimo todos deberíamos tener las mismas oportunidades independientemente de lo que hayan hecho nuestros padres con sus vidas.

      Por cierto, que yo veo el tema del consumo como un tema cultural, es decir, adquirido.

      Muchas gracias por la aportación de tu comentario.

      Un abrazo.

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  4. No creo en las sociedades 'igualitarias'. Creo que necesariamente, las sociedades de hoy en día, necesita sí o sí, ciertas desigualdades, para poder desarrollarse como sociedad.

    Posiblemente, en la época prehistórica (y aún en la actualidad, pero viviendo como si estuvieran en la prehistoria) existieran estas sociedades igualitarias, pero no sirve en la actualidad una sociedad así formada.

    Nuestra mentalidad cambió y para peor o para mejor, es necesario que se siga desarrollando así y no 'involucionemos' hacia ciertos aspectos que no harían felices a nadie.

    Besos!

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    1. En primer lugar, creo que tenemos la obligación de hacer cambiar nuestra sociedad hasta conseguir que se respete la libertad de las personas y de que sea equitativa. Ya que me parece más que evidente que no lo es y que dista mucho de serlo. Sé que no es ni trivial ni fácil conseguirlo, pero no por ello voy a renunciar a intentar conseguirlo. Imagino que estas alturas ya te habrás dado cuenta que esas actitudes conformistas e inmovilistas me sublevan.

      El texto que os estoy resumiendo demuestra que las desigualdades sociales no son naturales sino algo cultural impuesto a la sociedad, que hubo un momento en que esto no era así. Ya que de los 200.000 años que lleva homo sapiens sobre la tierra solo hace unos diez o doce mil que existen las desigualdades sociales.

      No creo que en estos momentos sea imaginable ni posible plantearse un retorno al paleolítico, no me malinterpretes, pero sí que creo que tenemos la obligación de encontrar la forma que haga viable revertir ese proceso para ir hacia una sociedad libre y equitativa.

      Muchas gracias por la aportación de tu comentario.

      Un abrazo.

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